50 días después de la resurrección de Jesús, Dios dio Su Espíritu Santo como consuelo a todos los que creyeron. En ese momento, la Verdad se extendió por todo el mundo. Y sigue moviéndose hoy.
Descubre cómo esa misma Verdad lo cambia todo, incluyéndote a ti.
Jesús no solo nos ofrece la Verdad. Nos llama a compartirla con otros.
Reflexiona en Mateo 28:18–20 y piensa en alguien en tu vida con quien puedas compartir la Verdad hoy.

